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Santos más Importantes para la Iglesia Católica

San Jerónimo de Estridón, Patrón de los traductores

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Jerónimo de Estridón, hoy Patrón de los traductores, fue un presbítero y eminente literato que promovió la vida monástica y trabajó de modo incansable por el bien de la Iglesia. Con el paso del tiempo habría de convertirse en uno de los santos de referencia para el catolicismo.

Padre y Doctor de la Iglesia, San Jerónimo se caracterizó por ser un asceta que inspiró a muchos, especialmente religiosos,  a seguir sus pasos en su camino hacia la santidad, gracias a su ejemplo humilde y servicial.

¿Quién es San Jerónimo?

Nació en Estridón, en las cercanías de Dalmacia, sin que se sepa con certeza la fecha, comprendida entre los años 331 y 347, en los que la zona formaba parte del Imperio Romano. No todos los santos eran del mismo lugar, pese a que la mayoría nacieron en Europa. San Jerónimo es uno de los casos que no pertenece a dicho continente, como también sucede con San Juan Diego, del que puedes leer más, y con San Martín Caballero.

Estridón pertenecía a la diócesis de Aquilea, la segunda en importancia del cristianismo hasta el siglo XVIII, cuando el patriarcado milenario que tenía ahí su sede se disolvió. La relevancia de Aquilea como centro cristiano, propició que Jerónimo viera la luz en el seno de una familia creyente, en la que se inculcaba a los hijos la fe verdadera y las esperadas virtudes de un buen cristiano.

Desde muy joven demostró una impresionante capacidad para el estudio que, junto con su cómoda posición económica, lo lanzó a los brazos de los placeres y vicios mundanos, al tiempo que se volvía vanidoso.

Consciente de lo frívolo del estilo de vida que había adoptado, tras contactar con San Valeriano, decidió trasladar su residencia de la ciudad al desierto, lugar en el que llevó a cabo severas penitencias con el fin de expiar sus pecados y su forma de vida poco cristiana.

En el desierto aprendió el hebreo (a esas alturas dominaba también a la perfección el latín y el griego). Desde su retiro cultivó importantes amistadas como la del mismo Papa San Dámaso I.

De esta forma, no es raro que en el año 382 volviera a Roma para ocupar el puesto de secretario del citado Papa. Entre las funciones que desempeñó sobresale la extraordinaria traducción que hizo de la Biblia desde el hebreo y el griego al latín. Así nació la que ha llegado a nuestros días bajo la denominación de “La Vulgata”, por ser de uso común para el vulgo.

Gran parte de su predicación se basaba en las feroces críticas a la élite romana, entregada a las vanidades y vicios, como el mismo santo tuviera ocasión de comprobar de primera mano.

Cuando decidió abandonar Roma para establecerse en la cueva de Belén, sus palabras fueron la guía perfecta para un nutrido grupo de aristócratas romanos que pusieron a la venta sus bienes para seguirle. Curiosamente, establecieron un convento para hombres y otro para mujeres en las cercanías de la cueva en la que moraba el santo.

El 30 de septiembre de 420 muere en su cueva de Belén, razón por la que cada año ese día se celebra  San Jerónimo. Aunque se desconoce la fecha exacta de su canonización, es sabido que la devoción por su figura no hizo sino crecer desde el mismo momento de su fallecimiento.

En 1295, el santo fue proclamada Doctor de la Iglesia por el Papa Bonifacio VIII, siendo también considerado uno de los cuatro Padres Latinos de la Iglesia.

San Jerónimo de Estridón 1

¿Cómo se representa al santo de Estridón?

Desde hace siglos  se le representa (Bosco, Durero, Cano y Caravaggio) en compañía de una calavera de las Escrituras, así como de una piedra con la que se golpea el pecho en el desierto, en señal de penitencia y de un dócil y agradecido león a sus pies como consecuencia de la confusión que se produce con San Gerásimo.

En numerosas ocasiones, este santo es representado vestido de cardenal, en referencia al alto cargo que en su día ostentara como secretario del Santo Padre. No obstante hay que tener en cuenta que los cardenales no existían en aquella época.

Su representación más correcta y también bastante habitual es la que lo sitúa escribiendo o leyendo, debido a  su increíble trayectoria académica y con  el cuerpo parcialmente descubierto, en clara alusión a su condición de eremita.

Cómo pedirle al santo que mejor estudió la Biblia

De San Jerónimo cuyo nombre significa “el que tiene un nombre sagrado” (al traducirse  Jero como sagrado y nomos como nombre), se dice que es el santo que en la antigüedad más y mejor estudió la Biblia.

Son muchas las oraciones dedicadas al célebre traductor  entre las que destacan la oración para obtener la salud de los enfermos, la oración por la educación de la juventud, la oración por los niños y los jóvenes y la oración de un niño a San jerónimo.

Grandes fueron sus enseñanzas, pues él nos ayudó a la mejor comprensión de la misericordia y gracia de Dios con sus traducciones. A continuación, la oración para la revelación de los caminos correctos.

Oración a San Jerónimo

“Oh San Jerónimo, que en tu vida mortal acogiste la mirada misericordiosa del Señor, y con el apoyo maternal de María Santísima fuiste renovado en la vida de la gracia, danos tu protección y alcánzanos de Dios una sincera conversión al Evangelio de la Salvación. Gloria al Padre…

Oh San Jerónimo, tú que has sido para huérfanos y necesitados una verdadera llama del amor divino, aliviándolos en sus miserias y penalidades, haz que, por tu ejemplo, aprendamos a acoger también nosotros a nuestro prójimo con la misma caridad con la que Cristo non ha amado. Gloria al Padre…

Oh san Jerónimo, que a lo largo de tu vida has revelado a los hombres la misericordia y la ternura de Dios,  acogiendo a niños y jóvenes y enseñándoles el camino del cielo, acoge y guía también a nuestra juventud y protégela de todo mal. Gloria al Padre…

Oh San Jerónimo, que en tu vida mortal, como buen Samaritano, has asistido con amor de padre a toda persona enferma de alma o cuerpo, socorre con tus oraciones y con tu paternal intercesión a todos nuestros hermanos enfermos, dándoles la fuerza y el valor necesario para aceptar y vivir en la fe este momento de dolor, y para que puedan verse pronto libres de la enfermedad; y, recuperada la paz y la salud, puedan alabarte en tu templo Gloria al Padre…”

San Jerónimo de Estridón 2

Milagros del santo que hizo posible “La Vulgata”

Son muchos los milagros en los que intervino Jerónimo, que ya en la época era aclamado por su santidad, si bien los dos que vamos a narrar gozan de gran popularidad.

La multiplicación de los panes

En Somasca los huérfanos se acogían en la casa del pueblo y en otros dos sitios: en la Valetta (localidad que debe su nombre a estar ubicada entre dos colinas pequeñas en las faldas del monte Pizzo) y en la Rocca (antiguo castillo a poca distancia de allí).

Un día de invierno las inclemencias meteorológicas hicieron imposible bajar a Somasca para proveerse  de los necesarios víveres, A la hora del almuerzo, el santo fue informado de que en la casa solo había 3 panes para 60 personas.

Como hiciera siempre, Jerónimo incitó a la oración, al final de la cual se ciñó el delantal en el que dejó caer los 3 panes y empezó a distribuirlos. De repente, hubo tanto pan que satisfizo las necesidades de todos los niños e incluso sobraron algunos pedazos. Además su sabor era tan exquisito que ninguno de ellos recordaba haber probado un manjar igual.

Algunos de aquellos huérfanos guardaron el pan sobrante que se conservó en perfectas condiciones durante 25 años, demostrando además propiedades curativas para con aquellos enfermos a los que les era suministrado.

Los lobos en fuga

Un día de los que el santo se encontraba en Pavía, quiso ir de visita  a Certosa. Los niños iban cantando por el camino las alabanzas al Señor cuando repentinamente se dieron con unas fauces de lobo abiertas.

Aterrados de miedo, los muchachos comenzaron a rodear al Padre, en busca de protección. Para su sorpresa, tan pronto Jerónimo levantó la mano e hizo la señal de la cruz, los animales huyeron.

Vídeo con oración a San Jerónimo para pedir prosperidad para los hijos:

Fuentes y referencias:

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