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Santos más Importantes para la Iglesia Católica

San Pancracio, Patrono de los jóvenes que buscan trabajo

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El santo que ha visto crecer su número de devotos de forma exponencial durante el período de  crisis por ser el de los afligidos por la pobreza así como el del trabajo, de la fortuna o de los juegos de azar  y de los negocios, se ha convertido en protagonista de un llamativo fenómeno de auge y extensión de culto en los últimos años.

Un efecto que repunta significativamente en fechas tan señaladas como la del día del sorteo de la Lotería de Navidad, en el que millones de personas dejan sus ilusiones en manos del que fue un joven de nobleza incuestionable.

¿Quién es el Niño Mártir?

Nacido en Frigia, provincia romana sita en el Asia Menor, su padre fue un noble  de nombre Cleonio que falleció cuando su hijo tenía siete años. Se dice que murió martirizado  y que su madre recogió unas gotas de su sangre que guardó en un relicario de oro, prometiendo a su hijo que podría portarlo en su cuello cuando demostrase que era tan valiente como lo había sido su padre. Sin embargo, este nació en la frontera entre Asia y Europa como San Chárbel, del que puedes leer más, San Cipriano, el que puedes conocer en https://todoslossantos.online/san-cipriano/, y San Judas Tadeo.

Un día el pequeño volvió de la escuela golpeado pero feliz y a preguntas de su madre le respondió que los golpes habían sido a consecuencia de la repulsa de sus compañeros paganos cuando él se había declarado seguidor de Jesucristo. En ese momento su madre le colocó el relicario de oro al cuello, al considerarlo digno sucesor de su padre.

Dado que el joven continuó afirmando públicamente que creía en la divinidad de Cristo, de quien era orgulloso  sirviente, fue objeto de la última persecución decretada por el Emperador Diocleciano, quien había conocido a su padre y lo mandó llamar a su presencia.

San Pancracio 1

Martirio del Santo de los juegos de azar

El mandatario trató de disuadir al joven Pancracio de que renunciase a su fe conversando largo tiempo con él y, al no conseguirlo, dictó su sentencia de muerte. De camino a la Vía Aurelia, ubicada a dos kilómetros de Roma y que fue  el lugar del martirio, los enviados del gobierno trataron nuevamente de hacerle cambiar de opinión, ofreciéndole ayudas y premios si cejaba en su empeño.

Infructuosos fueron todos los intentos, pues el valiente chiquillo cada vez proclamaba con más fuerza su deseo de honrar a Dios hasta el último día de su vida. Entonces, para obligarlo a desistir de sus creencias, lo comenzaron a azotar con ferocidad si bien, cuanto más duro era el castigo, con mayor firmeza sostenía  él que Jesús era el redentor del mundo.

Varias fueron las conversiones producidas ante tan increíble ejemplo de lealtad. Al llegar al lugar escogido, el niño les dio a sus verdugos las gracias por permitirle reunirse tan pronto con Jesucristo en el cielo e invitó a todos los presentes a creer siempre en el Señor, con independencia de las contrariedades que ello pudiera suponerles.

De buena voluntad, colocó su cabecita en el sitio en el que iba a recibir el hachazo.   Lejos de todo temor, sus ojos parecían transmitir alegría por la posibilidad de ofrecer su sangre y su vida, aferrándose  a una religión que entendía era la única auténtica.

La cabeza y el cuerpo de Pancracio quedaron tirados allí mismo para ser devorados por los perros, si bien una señora llamada Octavila los recogió bien entrada la noche. La buena mujer se encargó de embalsamar los restos del pequeño con ricos aromas, amortajándolos con un lienzo y preocupándose de que fueran sepultados en un sepulcro.

Tras su decapitación, la figura del niño mártir cayó en el olvido y no se volvieron a tener noticias suyas hasta que 500 años después en la ciudad de Roma fue levantada una basílica  en su honor.

Desde entonces han sido muchos  los fieles que han admirado y venerado en su interior la senda gloriosa dejada por  el decidido muchacho de 14 años que no dudó en ofrecer su vida a cambio de hacer alarde de su inquebrantable fe.

¿Por qué a su imagen  se le pone perejil?

La costumbre de que las imágenes de este joven santo sean acompañadas de un vaso con perejil nació en el sevillano convento de las monjas clarisas de Santa María de Jesús, ubicado en la calle Águilas y en el que poseen una de las tallas más populares del santo.

La tradición surgió hace años a partir de que una señora de etnia gitana pidiera limosna en la puerta del convento a cambio de perejil (como hoy se hace con el romero en los aledaños de la catedral). Con frecuencia, los fieles que entraban con el perejil en la mano se lo ofrecían al santo.

¿Por qué su estatuilla debe ser regalada?

El origen de esta creencia, que puede calificarse de superstición, es desconocido. Indican que la imagen debe ser “robada” o regalada y que se debe colocar con el dedo elevado y apuntando  hacia el interior del comercio o casa para el que se invoque fortuna, con una moneda de aquellas de 25 céntimos de antaño encajada. Si no se dispusiera de ninguna, puede colocarse directo debajo de ella o al lado.

San Pancracio 2

Cómo pedirle fortuna al Santo “que lo sostiene todo”

Con frecuencia, las administraciones de lotería están presididas por estatuillas de este santo con el correspondiente ramillete de perejil, atribuyéndole la suerte experimentada por los entusiasmados compradores. También es muy empleado en rituales para obtener empleo.

En el Santoral Católico, se celebra cada 12 de mayo el día de San Pancracio, fecha en la que fue decapitado el niño, cuyo nombre significa “el que lo sostiene todo”.

Su novena es muy utilizada para demandar auxilio por parte de los fieles que esperan del  que fue uno de los primeros santos del cristianismo trabajo, prosperidad y salud. Descubre porqué se reza a los santos en este link.

En cuanto a las oraciones, son varias las usadas para lograr la ansiada intercesión del mártir ante el Señor, por ser su fiel siervo, digno de poder gozar de su compañía celestial.

Oración a San Pancracio Mártir para alcanzar de su intercesión salud, trabajo y una vida virtuosa

Por la señal …

Acto de contrición. Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero …

Señor Dios misericordioso, con vuestra gracia y para vuestra mayor gloria, y bien de mi alma, acudo a la intercesión de vuestro glorioso mártir, el niño San Pancracio, para alcanzar de vuestra bondad la gracia que especialmente le pido, y con ella y todos los bienes que me convienen para vivir y morir santamente.

Así sea.”

Vídeo con oración a San Pancracio para pedir trabajo y salud:

Fuentes y referencias:

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San Pancracio, Patrono de los jóvenes que buscan trabajo
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